Cómo Facebook arruinó nuestras vidas

¿Facebook ha mejorado o empeorado nuestra vida?
No es una pregunta con una respuesta tan obvia si se piensa en ello, porque si por un lado ha fomentado la comunicación con nuestros amigos incluso de lejos, por otro lado también está arruinando nuestras vidas, manteniendo nuestras cabezas inclinadas sobre nuestros smartphones en todo momento viendo lo que hacen los demás, pensando en qué publicar para que nos noten.
En la página web americana Mashable se ha publicado una bonita lista semi-seria en …como Facebook arruinó nuestra vida en vez de mejorarla, de 10 maneras… que vale la pena pensar.

LEE TAMBIÉN: Limpia Facebook ocultando las noticias de sitios, grupos, aplicaciones, páginas y amigos aburridos

1) Ya nadie nos desea deseos de cumpleaños en persona.

Hasta hace algún tiempo, antes de Facebook, el cumpleaños de un amigo siempre era una oportunidad para llamarle por teléfono (o al menos enviarle un SMS) también para saber cómo está. Hoy en día, con Facebook, la felicitación de cumpleaños es un mensaje automático en el perfil del amigo, a menudo impersonal, ciertamente muy rápido. Al final, el cumpleañero estará satisfecho no tanto por la calidad de los saludos como por la cantidad de amigos que han pulsado el botón. Lo mismo ocurre con otros eventos festivos como la Navidad, los compromisos, las promociones en el trabajo y cualquier otra ocasión festiva. Es cierto que gracias a Facebook tienes la oportunidad de saludar a gente que nunca vemos o que ni siquiera conocemos.

2) Facebook nos hace luchar y saca lo peor de nosotros.

Cuando hablamos de temas candentes como la política, la religión u otros temas sociales, una cosa es hablar de ellos en persona en discusiones acaloradas, pero nunca controvertidas, y otra cosa es hablar de ellos con mensajes de Facebook, donde es fácil ofender a los demás y donde se descubren orientaciones y pensamientos que nunca esperaríamos de nuestros amigos. Otra razón para el contraste puede venir de la falta, pero se espera un comentario o “como” de un amigo que nos hace sentir “desairados”.

3) Envidia por el estilo de vida de los demás

El verdadero lema de Facebook debería ser “la hierba del vecino siempre es más verde”. Todos nuestros amigos hacen viajes maravillosos, trabajan poco, tienen casas bonitas, siempre salen a cenar, siempre salen a divertirse y siempre están bien bronceados. No hay nada que hacer, incluso si lo que ves en Facebook no es la realidad, ese feo sentimiento humano que es la envidia se vuelve tan natural y casi espontáneo.

4) Nuestras películas, libros y programas de televisión favoritos están arruinados.

Vamos al cine a ver una película, salimos contentos porque nos gustó, luego abrimos Facebook para ver lo que dicen los demás y descubrimos críticas que nunca se nos hubieran ocurrido, a veces tan bien argumentadas que incluso cambiamos de opinión. Sin mencionar cuando esperamos ver el próximo episodio de nuestro programa ya visto y alguien que ya lo ha visto deja un lindo comentario en Facebook que arruina todo el suspenso.

5) Dieta arruinada

Fotos de platos cocinados por amigos es una de las cosas más frecuentes que ves en Facebook, donde la gente parece comer comida tan buena y especial que cualquier intento de dieta es imposible.

6) Pensé que eran tipos geniales, ¡pero mira lo que les pasó!

Si es cierto que, visto Facebook, puedes sentir envidia hacia alguien, también es cierto que para alguien puedes sentir una verdadera decepción al ver lo aburrido que son sus pensamientos. Tal vez fue un chico que nos gustaba mucho hace unos años o un colega que parecía ser un ganador y digno de estima, que en cambio en Facebook muestra todo lo poco que tiene.

7) Te das cuenta de lo aburrido que eres.

Viendo lo aburrido que es quien pensamos que es un tipo fuerte, puede hacernos pensar que tal vez tampoco somos tan divertidos.
¿Cómo nos quedamos cuando publicamos un pensamiento o un chiste y nadie comenta o hace un “me gusta”? ¿Y si esto ocurre a menudo? ¿Tal vez los otros nos ignoran? Definitivamente no es algo que nos guste.

8) Síndrome de exclusión

Así que nuestros amigos salieron a cenar juntos, y por las fotos publicadas, parece que se divirtieron mucho. Nos alegramos por ellos, pero ¿por qué no nos llamaron y nos invitaron a salir? Al final la “rosicata” en Facebook siempre está a la vuelta de la esquina y, a fin de cuentas, podría ser que los amigos perdidos sean más que los nuevos.

9) Entre engaños, publicidad y estafas, ya no sabes qué creer.

Todos los días sucede que algunos amigos comparten noticias muy fuertes, extrañas o increíbles, que de hecho resultan ser bromas. Al mismo tiempo, los anuncios, bien escondidos en medio de los postes normales, nos muestran métodos infalibles para perder peso, tener dientes más blancos, encontrar a la chica o encontrar un trabajo. Al final terminamos pensando en todo lo dudoso, frustrando el objetivo de Facebook de ser un canal de información confiable.

10) ¿Cuánto tiempo se ha perdido

El usuario americano medio pasa 40 minutos al día en Facebook y, en mi opinión, el italiano aún más. Todo el tiempo leyendo tal vez noticias falsas, mirando fotos y comentarios de amigos que sólo nos ponen nerviosos, pensando en algo válido o divertido para escribir.
Antes de comer tomamos una foto del plato, antes de celebrar tomamos una foto de grupo y durante las vacaciones, en lugar de descansar, tomamos fotos para mostrar a los demás. Al final es tanto el tiempo perdido que podría ser bueno para dormir, trabajar, leer un libro o hacer otras actividades más productivas.

LEE TAMBIÉN: Qué no hacer en Facebook: el código de conducta